¡Hola de nuevo! antes de publicar una nueva entrada, quiero comunicaros que voy a impartir un curso sobre Metamorfosis.
Constará de 2 partes: La 1ª parte será teórica, donde aprenderemos los principios que sustentan este concepto, la historia del fundador de Metamorfosis, el esquema prenatal y sus 5 clasificaciones.
La 2ª parte será totalmente práctica, en la cual aprenderemos a desarrollar el esquema prenatal en los diferentes puntos reflejos de los pies, manos y cabeza.
La fecha del curso salvo algún incoveniente será el 25 y 26 de Febrero, y se hará en San Sebastián.
Sábado de 10 a 2 h.
" de 4 a 8 h.
Domingo de 10 a 2 h.
Nota: Se entregará un resumen del curso con material de apoyo.
Para cualquier pregunta que querais hacer al respecto, dejo a continuación la dirección de mi correo:
guadalupe.stella@hotmail.com
domingo, 25 de diciembre de 2011
lunes, 3 de octubre de 2011
La NO intención
¡Hola, aquí estamos después de vacaciones y como lo prometido es deuda, paso a comentaros lo que es…
CATALIZAR
La persona que practica metamorfosis, se supone que ha sintonizado con este concepto y tiene integrados los principios inherentes a este arte de sanación. Solo desde esta conciencia el practicante puede ayudar al paciente a CREAR una mayor conciencia de sí mismo, y de esta manera tendrá un acercamiento más saludable y armonioso hacia la vida.
Con metamorfosis tú te conviertes en el guía de este viaje que es la Vida.
Para entender lo que es catalizar, tenemos que comprender primero, que siempre es el propio paciente o persona que recibe metamorfosis el que va a CREAR su transformación.
Es importante diferenciar entre cambio y creación.
Una “creación” es el producto de algo que antes no existía. El “cambio” es la alteración del orden de una o varias cosas.
Cuando aplicamos metamorfosis desde la conciencia de la No intención, estamos catalizando y apelando a esa sabiduría ancestral o inteligencia innata de la persona que recibe el tratamiento, y de esta manera el sujeto será capaz libremente de responder de una manera CREATIVA hacia su propia autosanación.
Catalizar es estar presente con la otra persona en total empatía; sin juzgar, sin dirigir el tratamiento, sin desear su curación, sin buscar el reconocimiento propio o el halago. Estas intenciones mentales solo pueden producir cambios a corto plazo o algún tipo de caos en el paciente, pero sus patrones de estrés permanecerán intactos. Si éste fuera el sentir del practicante de metamorfosis, debería de recibir el o ella el tratamiento de metamorfosis antes de darlo.
Recordaremos que la vida del paciente le pertenece solo a él o ella, y que desde su propia creatividad se operará la transformación, liberándose poco a poco de sus patrones de estrés, y acercándose al potencial de todas sus cualidades.
Otras veces decidirá que no quiere seguir con metamorfosis, nosotros debemos de respetar sus decisiones. La vida es sabia y a lo mejor su decisión es la más apropiada para él.
Es maravilloso comprobar como el propio potencial de vida del paciente anhela realizarse, ser.
Robert St. John solía darnos un ejemplo ya clásico sobre lo que viene a ser catalizar, es muy gráfico y se entiende muy bien:
“Nosotros, los que tratamos con metamorfosis, somos como la tierra: cuando una bellota cae del árbol al suelo, la tierra no tiene ninguna intención sobre qué hacer con ella, ni cómo ayudarla, solo esta ahí, acogiéndola; la propia bellota tiene dentro de sí misma toda la Información que necesita para desarrollarse".
domingo, 31 de julio de 2011
LA PRÁCTICA EN METAMORFOSIS
Acercamiento desde la conciencia.
La práctica en metamorfosis es sencilla; todos los principios y conceptos inherentes a este arte de autosanación deben formar parte del practicante, de esta manera no dirigimos el tratamiento, ni tenemos como objetivo curar, así permitimos la liberación de los patrones del paciente.
Es importante considerar este punto, sobre todo para el practicante de metamorfosis. St. John solía comentar al respecto: “sé claro y definido en tu mente y corazón y esto es lo que inducirás en la mente del paciente, sé claro y sencillo en tu mente incluso en tus tendencias inconscientes… aprende a conocerte, para poder crear cambios en tu vida y en la de los demás”.
En esta práctica LA INTENCIÓN es muy importante porque informa de manera no verbal del objeto principal del practicante o catalizador y esto determinará el resultado del tratamiento.
La intención forma parte de la decisión del catalizador de dar un tratamiento de metamorfosis. No es necesario pensar ni en los principios ni en los conceptos, éstos deben estar interiorizados dentro de uno.
La persona que quiera dar tratamiento de metamorfosis, antes debería considerar su intención y hacerse algunas preguntas, por ejemplo:
¿A dónde quiero llegar, a curar el síntoma?
¿A un período de tiempo del esquema prenatal?
¿Al patrón que subyace en el paciente?
Según sea la intención así será el resultado. Robert St. John decía que cuando la intención era curar un síntoma, éste a menudo desaparecía, pero los patrones asentados en el paciente no se habían considerado, y el síntoma reaparecía con la misma característica o con otra distinta, entrando en un círculo de síntomas diversos.
La trascendencia de la intención de metamorfosis retorna al origen de los patrones primarios de estrés de la humanidad. Esto es algo inherente al concepto de metamorfosis.
Cuando focalizamos nuestra intención en un suceso específico en el tiempo, (posconcepción, nacimiento, etc.) nos estamos acercando de manera sintomática al paciente.
He querido reiterar la importancia de la intención, porque es básico que esto quede claro, ya que a lo largo de mi experiencia con metamorfosis, he visto muchas personas ya tratadas y sin embargo sus patrones de estrés estaban intactos.
Al practicar metamorfosis vamos a incidir a modo de toques suaves y por medio de nuestras manos, sobre los puntos reflejos de la columna vertebral que están situados en pies, manos y cabeza, que son nuestras áreas de interacción con el exterior. Es decir, es la forma de comunicarnos con la vida y con los demás.
En una de las entradas del blog, hablo del principio de Correspondencia y del modo en que nuestra mente, cuerpo y emociones funcionan como un todo. Basándose en esta perspectiva, Robert St. John observó que estamos en correspondencia con la vida y que nos comunicamos con ella de tres maneras:
A través del pensamiento (cabeza), haciendo cosas (manos) y moviéndonos (pies).
La columna vertebral es el centro de nuestro cuerpo, y los pies, manos y cabeza una prolongación de ésta hacia fuera. Cuando practicamos metamorfosis si uno actúa como catalizador (sin dirigir el tratamiento, ni poner ningún objetivo), estaremos permitiendo que la liberación suceda, así el paciente irá creando una relación más sana, más feliz y más creativa con su propia vida.
Durante la aplicación, cuando ponemos los dedos de la mano en un punto reflejo del pie, las manos o la cabeza, ponemos toda la atención en ese punto, y este hecho es el que apela a la inteligencia innata e inconsciente de la persona que está recibiendo metamorfosis, y la respuesta irá directa hacia su bloqueo o bien su patrón oculto.
El centro del movimiento y dirección se extiende desde la zona pélvica, piernas y pies, y aquí lo que expresamos es nuestra capacidad de movimiento físico y “la dirección” que llevamos en nuestra vida.
El centro de acción, (en cuanto a la capacidad o habilidad de manejar los sentimientos), se encuentra en la parte superior del cuerpo y se extiende desde la columna vertebral, hombros, brazos y manos. A través de éstas expresamos nuestra capacidad de hacer cosas, para nosotros y para los demás, de dar, de acariciar, de crear, pero también de golpear, etc.
El centro del pensamiento, de formación de conceptos, ideas, percepciones del medio, etc. es la cabeza.
El tratamiento en la cabeza nos ayuda a liberar esquemas mentales, patrones de pensamiento asentados profundamente en nuestro inconsciente, liberando poco a poco la capacidad de pensar por nosotros mismos, de gobernar nuestra vida, de tomar iniciativas dentro de la corriente de transformación desencadenada por el tratamiento con metamorfosis.
Quizás lo que más cuesta entender es que no debemos hacer NADA para que realmente funcione una sesión de metamorfosis.
En otra entrada del blog, que ya será para septiembre, hablaré de la CATALIZACIÓN, parte vital en metamorfosis.
Cualquier cuestión que queráis preguntar, escribir en el blog o bien en mi correo electrónico y estaré encantada de contestaros.
¡Hasta la vuelta y gracias!
viernes, 3 de junio de 2011
Las fases prenatales.
LAS CLASIFICACIONES
Robert St. John constató 5 clasificaciones dentro del esquema prenatal:
Preconcepción:
Es el período de tiempo anterior a la manifestación física. Aquí todas las influencias van a converger atraídas hacia la nueva vida.
Es en este momento en el que las influencias genéticas y los patrones de pensamiento del pasado, se reúnen para determinar lo que seremos en un futuro inmediato.
A nivel de conciencia, es la precipitación a la materia de todas las influencias y características que conformarán nuestro ser.
La preconcepción está registrada en los puntos reflejos correspondientes a la glándula pineal y pituitaria.
Concepción:
Este es el verdadero comienzo de la vida para cada uno de nosotros. Las influencias de la preconcepción, se registran de manera física en la 1ª célula, es un punto de convergencia en el tiempo. El proyecto del futuro bebé está presente, y se desarrollará durante los 9 meses siguientes. Es el punto de partida hacia el ser individual que ahora somos.
A nivel de conciencia, es la precipitación en la materia de todas las influencias y características que conformarán nuestro ser.
Por ejemplo las influencias genéticas y los patrones de pensamiento incorporados en la concepción, determinarán entre otras cosas nuestras futuras pautas de comportamiento. También nos influirán de forma más secundaria, las vivencias experimentadas por ambos progenitores durante nuestra etapa intrauterina.
La concepción está registrada en la primera vértebra cervical, y su influencia abarca las 7 vértebras cervicales, y también afecta cuello, garganta, mandíbula y boca.
A nivel gestacional comprende el tiempo entre la concepción y la 6ª semana.
Postconcepción:
En esta etapa se produce un intenso crecimiento y desarrollo, el feto emprende la tarea de afirmarse, es un proceso a nivel individual. Se origina la fase Aferente (desarrollo interior) o los aspectos masculinos del ser humano.
Aquí aparece una expansión en la conciencia, el feto descubre su exterior…y las paredes del útero que lo contienen.
Su correspondencia física está localizada en los hombros, brazos, la totalidad de la caja torácica, incluyendo el diafragma con sus órganos y vísceras y parte de la columna dorsal.
En tiempo de gestación abarca desde la 6ª semana hasta la 23 más o menos.
Prenacimiento:
Este es el tiempo de preparación para la acción del nacimiento y el cambio.
El feto ya está formado pero necesita un tiempo para prepararse, para salir del útero, un espacio cerrado, íntimo, confortable, conocido, seguro (en el mejor de los casos) y salir a un mundo abierto, desconocido y social.
En este tiempo de la vida prenatal, es cuando la mente y la conciencia se orientan hacia la vida, las personas y las relaciones. Se establece el aspecto Eferente, (lo femenino de cada ser humano).
También nuestra capacidad de conexión con el exterior, y de interactuar con las demás personas.
En tiempo de gestación comprende desde la semana 23 ó 22 hasta el nacimiento.
A nivel físico su influencia queda reflejada desde el diafragma hasta la parte baja de la pelvis. Incluye sistema digestivo, escretor y reproductor, así como la zona lumbar, hueso sacro y caderas.
Nacimiento:
Se relaciona marcadamente con el principio de la Acción. Aquí estarán presentes la habilidad o la incapacidad de moverse libre y seguros en la vida, según las circunstancias que hayan existido, puede haber miedo a la desprotección, aislamiento, sensación de abandono…o una gran alegría, confianza, unidad y expansión en el amor.
Sus efectos físicos afectan a la uretra, zona genital y cóccix.
En toda nacimiento hay una percepción de muerte, ya que terminamos una etapa de formación en un medio líquido, para nacer a un mundo desconocido y aéreo.
Somos y funcionamos como un todo
EL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA
Esta es una de las 7 leyes universales que existen en metafísica y se la conoce por una famosa frase que dice: “como es arriba, es abajo”.
En metamorfosis se menciona este principio porque Robert St. John observó cuando investigada este concepto, que ninguna parte de nuestro cuerpo es independiente con respecto a las demás; nuestra mente, emociones y cuerpo son una sola unidad en funcionamiento.
Hace casi 5000 años, la antigua medicina tradicional china, reconoció la unidad interdependiente de nuestra mente, nuestras emociones y cuerpo, y en esas premisas basa sus tratamientos.
Hoy en día diferentes personalidades del mundo de las ciencias, están empezando a investigar en este sentido, como el doctor Deepak Chopra (endrocrino), el doctor en física Jean P. Garnier con su teoría del desdoblamiento del tiempo, el biofísico alemán Fritz A. Popp. Con su descubrimiento de los biofotones (partículas de energía lumínica que emiten radiaciones de bajo rango las cuales codifican y decodifican la información que intercambian las células de nuestro organismo, no solo a nivel neuronal, sino en la química que sucede en nuestro interior, incluidas las alteraciones que se registran ante nuestro estado emocional.)
Si por ejemplo, experimentamos rabia automáticamente se produce una reacción química y se emite una frecuencia que interfiere en el adecuado flujo de energía de los biofotones.
Es decir nuestro organismo funciona como un todo coordinado y con una inteligencia coherente, al margen de nuestra propia conciencia.
Con estas premisas St. John verificó que al no existir división entre el cuerpo y la mente dedicó su atención a observar los aspectos psicológicos del tratamiento con metamorfosis. Y creó una serie de correspondencias que implican la interconexión que existe en todo ser humano.
Robert St. John concluyó que se aprecian 3 tipos diferentes de manifestación de vida en el hombre: La parte energética, la mental y la emocional, éstas a su vez se corresponden con 3 estructuras celulares del cuerpo humano: Los tejidos duros, los tejidos blandos y los fluídos.
Los tejidos duros se asocian con nuestra energía y se encuentran en los huesos, es decir nuestro esqueleto.
Los tejidos blandos rodean a los huesos, se asocian con la función o aspecto mental, se encuentran en los músculos, órganos etc.
Los fluidos actúan como un gran mar interior fluyendo arriba y abajo afectando a la dirección del flujo. La sangre, la linfa, etc. recorren la totalidad de nuestro organismo afectando a nuestra salud y equilibrio, más de un 70% de nuestro cuerpo es agua. Estos “ríos” de vida en ocasiones se retienen, se bloquean como si un dique los frenara…con los consecuentes problemas de salud. Los fluidos se asocian con nuestras emociones.
Un ejemplo de estas correspondencias:
La garganta irritada, como hemos visto esto sería una “irritación del tejido blando”, es decir algo en nuestro aspecto mental se encuentra irritado, y las causas pueden ser muy variadas, desde una frustración o enfado con uno mismo, o bien pudiera existir una resistencia mental a expresar palabras, sentimientos, o también una escisión entre la mente y el cuerpo en la cual la cabeza predomina como control sobre los sentimientos. Esto varía según sean las características de la persona.
Y lo mismo ocurre a nivel de los fluidos, y de los tejidos duros, con el tiempo y la práctica conseguimos identificar por medio de los síntomas, que emociones ocultas se esconden detrás de los mismos.
De esta manera podemos “leer” en nuestro cuerpo y entender a su vez la RAIZ de nuestros problemas.
En metamorfosis no prestamos mucha atención a los síntomas, si puede ser interesante como y donde se manifiestan, para que a veces la persona tome conciencia de su estar y observe la implicación emocional de sus “malestares físicos”.
El catalizador, es decir la persona practicante de metamorfosis, observa la problemática y continúa tratando a la persona, nuestro fin es estar centrados en esa estructura atemporal donde se halla toda la información sobre el paciente, para que de esta manera se libere, es decir debemos permitir que la propia fuerza de vida del paciente vaya haciendo el “trabajo” tomando conciencia a medida que avanza y desprendiéndose de patrones mentales no acordes con la vida.
domingo, 1 de mayo de 2011
LOS PUNTOS REFLEJOS
EL ESQUEMA PRENATAL
Son los reflejos de la columna vertebral existente en pies, manos y cabeza.
Se trata de puntos reflejos que contienen la “memoria” del desarrollo de nuestro crecimiento uterino. Desde la concepción hasta nuestro nacimiento.
El óvulo y el espermatozoide se unen en el momento de la concepción y forman una única célula o cigoto, ésta comienza a reproducirse influyendo sobre el resto de las células que crearán al embrión, feto y futuro individuo.
Los primeros patrones de estrés nos afectan directamente, dependiendo por un lado de la influencia genética, y kármica, presentes en el momento de la concepción.
Las influencias kármicas aquí se entienden, no como el significado que tienen en la filosofía hinduista, sino como estructuras de pensamiento pertenecientes a patrones del pasado.
Aparte están las influencias de los progenitores sentidas por el feto durante los 9 meses de gestación.
Dependiendo del grado de estrés aportado por los padres en el momento de la concepción, hará que se expresen en nosotros actitudes Aferentes (retirarnos de la vida) o bien actitudes Eferentes (salir a la vida); estos patrones inconscientes de estrés primario, harán que ciertas experiencias las vivamos como traumáticas o no, dependiendo de cómo percibamos, sintamos o manejemos nuestras emociones.
Hay que señalar que los acontecimientos percibidos en el útero materno, así como en la posterior infancia, St. John los consideraba “fuentes de estrés secundario”, ya que son nuestras condiciones mentales básicas (aportadas en el momento de la concepción) las que determinarán nuestra percepción del mundo, (como arriba indico).
Estas condiciones profundas y generalmente inconscientes que experimentamos a lo largo de nuestra vida son el origen de nuestras disfunciones, tanto individuales como colectivas. Por tanto el grado de estrés interior que tengamos dependerá de nuestros esquemas subyacentes.
De esta manera COMPRENDEMOS que no podemos culpar ni a nuestra vida intrauterina, ni al nacimiento, ni a nuestros padres; no hay que quedarse en la culpa, hay que seguir adelante siempre, intentando fluir con el movimiento propio de la vida.
La metamorfosis es un medio de reeducar la mente inconsciente para liberar y eliminar influencias que permanecen profundamente asentadas en nuestra vida.
Gracias a la estructura del esquema prenatal conseguimos un acercamiento global a los patrones de estrés individuales y a su vez a los primeros patrones de estrés de la humanidad.
Es ciertamente increíble pensar que una estructura física como son los pies, nos permita acceder a otra estructura inmaterial, abstracta, perteneciente a un tiempo pasado y con la cual podamos llegar a sanarnos de manera individual y colectiva.
martes, 19 de abril de 2011
ACERCAMIENTO A METAMORFOSIS (TERAPIA PRENATAL)
En el año 91, en un centro de terapias alternativas, vi un anuncio informativo que hablaba sobre Metamorfosis y el esquema prenatal, lo leí con avidez y sentí un escalofrío en la espalda, me impactó, quería saber más, pero nadie conocía esa terapia.
Pasó un año, y de pronto estando en mi casa frente al televisor haciendo zaping, vi una entrevista, presté atención, casi me da algo, ¡estaban hablando de la Metamorfosis y que se estaba organizando un curso!...
Desde entonces me dedico a dar metamorfosis a mi familia, amigos y pacientes.
El creador de Metamorfosis (antes llamada Terapia Prenatal) fue Robert. St. John (Inglaterra, 1914-1996).
Doy gracias con todo mi corazón a este hombre por habernos dejado este inmenso regalo que tanto bien está haciendo, ayudando a mucha gente en su propia autocuración y en la búsqueda de su propia conciencia de ser.
Así que lo mejor creo yo, es comenzar por la trayectoria que llevó a Robert St. John a descubrir
este asombroso concepto de autosanación.
Así que lo mejor creo yo, es comenzar por la trayectoria que llevó a Robert St. John a descubrir
este asombroso concepto de autosanación.
Antes de la 2ª guerra mundial, St. John estaba trabajando con el método del Dr. Bates (Oftalmólogo) el cual proponía: "que la tensión mental sufrida por un individuo, y sostenida en el tiempo, afecta a todo el organismo, incluidos los músculos externos del ojo, produciendo un mal funcionamiento y cambiando a su vez la forma del globo ocular, dificultando la visión normal y clara, y causando problemas como Hipermetropía, Miopía, etc.”
Robert St. John en su experiencia de trabajo, (practicaba la Naturopatía y la Reflexología podal) también había observado, y corroborado, al igual que otros terapeutas, que la actitud mental de una persona se refleja en cada aspecto de su ser, afectando tanto a nivel físico, como a nivel emocional y de la propia salud. Esta confirmación le serviría más tarde para crear su filosofía sobre la Terapia Prenatal o Metamorfosis.
Trabajando con Naturopatía, se dio cuenta que el enfoque de la misma, trataba sólo el síntoma, y aunque éste desapareciera con el tratamiento específico, con el tiempo aparecía otro síntoma y en otro lugar del cuerpo. Se percató que la esencia de la persona no se había trabajado, es decir los patrones subyacentes de estrés, ni siquiera se habían tocado. Al observar la vida St. John comprobó que los patrones de la humanidad nunca habían cambiado, es decir seguíamos reproduciendo: enfermedades, guerras, sufrimientos, conflictos, etc.
Los patrones de tensión primaria seguían ahí, porque según Robert no se habían trabajado desde el origen.
Se percató que en todo conflicto, trauma, enfermedad, etc. se producen 2 formas distintas de reaccionar o de actuar, por un lado hay personas que ante semejantes circunstancias, se retiran de la vida, se aíslan, no salen de sus casas, no cogen el teléfono, no quieren ver a nadie, es decir permanecen “dentro de ellos mismos.” Por otro lado, hay personas que ante las mismas circunstancias “se aproximan a la vida”, no paran en casa, llaman a sus amigos, salen o incluso hacen algún viaje.
A estos 2 estados de la mente St. John los llamó Aferencia y Eferencia. Aferencia es retirarse de la vida y Eferencia es aproximarse a la misma. Aferencia es el principio de vida que está dentro de cada uno de nosotros, cuando por ejemplo buscamos la esencia de la vida, el sentir es Aferente, la conciencia… y Eferencia es el patrón del cuerpo, la mente, la materia, la acción en la vida, la substancia sobre la cual Aferencia funciona. No es mejor una u otra, las dos forman un todo.
Basándose en la experiencia de su trabajo y en la observación de estas premisas, se propuso crear un método para acceder a los patrones inconscientes de estrés, que nos generan perturbaciones mentales, emocionales, físicas y del comportamiento.
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