domingo, 1 de mayo de 2011

LOS PUNTOS REFLEJOS


EL ESQUEMA PRENATAL

Son los reflejos de la columna vertebral existente en pies, manos y cabeza.
Se trata de puntos reflejos que contienen la “memoria” del desarrollo de nuestro crecimiento uterino.  Desde la concepción hasta nuestro nacimiento.

El óvulo y el espermatozoide se unen en el momento de la concepción y forman una única célula o cigoto, ésta comienza a reproducirse  influyendo sobre el resto de las células que crearán al embrión, feto y futuro individuo.

Los primeros patrones de estrés nos afectan directamente,  dependiendo por un lado de la influencia  genética, y kármica, presentes en el momento de la concepción.

Las influencias kármicas aquí se entienden,  no como el significado que tienen en la filosofía hinduista, sino como estructuras de pensamiento pertenecientes a  patrones del pasado.
Aparte  están las influencias  de los progenitores sentidas por el feto durante los 9 meses de gestación.

Dependiendo del grado de estrés aportado por los padres en el momento de la concepción, hará que se expresen en nosotros actitudes Aferentes (retirarnos de la vida) o bien  actitudes Eferentes (salir a la vida); estos patrones inconscientes de estrés primario, harán que ciertas experiencias las vivamos como traumáticas o no, dependiendo de cómo percibamos, sintamos o manejemos nuestras emociones.

Hay que señalar que los acontecimientos percibidos en el útero materno, así como en la posterior infancia, St. John los consideraba “fuentes de estrés secundario”, ya que son nuestras condiciones mentales básicas (aportadas en el momento de la concepción) las que determinarán nuestra percepción del mundo, (como arriba indico).

Estas condiciones profundas y generalmente inconscientes que experimentamos a lo largo de nuestra vida son el origen de nuestras disfunciones, tanto individuales como colectivas.  Por tanto el grado de estrés interior que tengamos dependerá de nuestros esquemas subyacentes.

De esta manera COMPRENDEMOS que no podemos culpar ni a nuestra vida intrauterina, ni al nacimiento, ni a nuestros padres; no hay que quedarse en la culpa, hay que seguir adelante siempre, intentando fluir con el movimiento propio de la vida.

La metamorfosis es un medio de reeducar la mente inconsciente para liberar y eliminar influencias que permanecen profundamente asentadas en nuestra vida.

Gracias a la estructura del esquema prenatal conseguimos un acercamiento global a los patrones de estrés individuales y a su vez a los primeros patrones de estrés de la humanidad.

Es ciertamente increíble pensar que una estructura física como son los pies, nos permita acceder a otra estructura inmaterial, abstracta, perteneciente a un tiempo pasado y con la cual podamos llegar a sanarnos de manera individual y colectiva.