domingo, 31 de julio de 2011

LA PRÁCTICA EN METAMORFOSIS

Acercamiento desde la conciencia.

La práctica en metamorfosis es sencilla; todos los principios y conceptos inherentes a este arte de autosanación deben formar parte del practicante, de esta manera no dirigimos el tratamiento, ni tenemos como objetivo curar, así permitimos  la liberación de los patrones del paciente.

Es importante considerar este punto, sobre todo para  el practicante de metamorfosis.  St. John solía comentar al respecto: “sé claro y definido en tu mente y corazón y esto es lo que inducirás en la mente del paciente, sé claro y sencillo en tu mente  incluso en tus  tendencias inconscientes… aprende a conocerte, para poder crear cambios en tu vida y en la de los demás”.

En esta  práctica LA INTENCIÓN es muy importante porque informa de manera no verbal del objeto principal del practicante o catalizador y esto determinará el resultado del tratamiento.

La intención forma parte de la decisión del catalizador de dar un tratamiento de metamorfosis. No es necesario pensar ni en los principios ni en los conceptos, éstos deben estar interiorizados dentro de uno.

La persona que quiera dar tratamiento de metamorfosis, antes debería  considerar su intención y hacerse algunas preguntas, por ejemplo:

¿A dónde quiero llegar, a curar el síntoma?
¿A un período de tiempo del esquema prenatal?
¿Al patrón que subyace en el paciente?

Según sea la intención así será el resultado.  Robert St. John decía que cuando la intención era curar un síntoma, éste a menudo desaparecía, pero los patrones asentados en el paciente no se habían considerado, y el síntoma reaparecía con la misma característica o con otra distinta, entrando en un círculo de síntomas diversos.


La trascendencia de la intención de metamorfosis retorna al origen de los patrones primarios de estrés de la humanidad. Esto es algo inherente al concepto de metamorfosis.

Cuando focalizamos nuestra intención en un suceso específico en el tiempo, (posconcepción, nacimiento, etc.) nos estamos acercando de manera sintomática al paciente.


He querido reiterar la importancia de la intención,  porque es básico que esto quede claro, ya que a lo largo de mi experiencia con metamorfosis, he visto muchas personas ya tratadas y sin embargo sus patrones de estrés estaban intactos.

Al practicar metamorfosis vamos a incidir a modo de toques suaves y por medio de nuestras manos, sobre los puntos reflejos de la columna vertebral que están situados en pies, manos y cabeza, que son nuestras áreas de interacción con el exterior. Es decir, es la forma de comunicarnos con la vida y con los demás.


En una de las entradas del blog, hablo del principio de Correspondencia y del modo en que nuestra mente, cuerpo y emociones funcionan como un todo.  Basándose en esta perspectiva, Robert St. John observó que estamos en correspondencia con la vida y que nos comunicamos con ella de tres maneras:

A través del pensamiento (cabeza), haciendo cosas (manos) y moviéndonos (pies).

La columna vertebral es el centro de nuestro cuerpo, y los pies, manos y cabeza una prolongación de ésta hacia fuera. Cuando practicamos metamorfosis si uno actúa como catalizador (sin dirigir el tratamiento, ni poner ningún objetivo), estaremos permitiendo que la liberación suceda, así el paciente irá creando una relación más sana, más feliz y más creativa con su propia vida.


Durante la aplicación, cuando ponemos los dedos de la mano en un punto reflejo del pie, las manos o la cabeza,  ponemos toda la atención en ese punto, y este hecho es el que apela a la inteligencia innata e inconsciente de la persona que está recibiendo metamorfosis, y la respuesta irá directa hacia su bloqueo o bien su patrón oculto.



El centro del movimiento y dirección se extiende desde la zona  pélvica, piernas y pies, y aquí lo que expresamos es nuestra capacidad de movimiento físico y “la dirección” que llevamos en nuestra vida.

El centro de acción, (en cuanto a la capacidad o  habilidad de manejar los sentimientos), se encuentra en la parte superior del cuerpo y se extiende desde la columna vertebral, hombros, brazos y manos. A través de éstas expresamos nuestra capacidad de hacer cosas, para nosotros y para los demás, de dar, de acariciar, de crear, pero también de golpear, etc.

El centro del pensamiento, de formación de conceptos, ideas, percepciones del medio, etc. es la cabeza.

El tratamiento en la cabeza nos ayuda a liberar esquemas mentales, patrones de pensamiento asentados profundamente en nuestro inconsciente, liberando poco a poco la capacidad de pensar por nosotros mismos, de gobernar nuestra vida, de tomar iniciativas dentro de la corriente de transformación desencadenada por el tratamiento con metamorfosis.


Quizás lo que más cuesta  entender es que no debemos hacer NADA para que realmente funcione una sesión de metamorfosis.

En otra entrada del blog, que ya será para septiembre, hablaré de la CATALIZACIÓN, parte vital en metamorfosis.


Cualquier cuestión que queráis preguntar, escribir en el blog o bien en mi correo electrónico y estaré encantada de contestaros.

¡Hasta la vuelta y gracias!





2 comentarios:

  1. Hola Lupe, me encanta tu blog, es muy interesante y lo pienso seguir muy de cerca.
    Ánimo y no dejes de escribir!!

    Gisela

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  2. ¡Hola gisela! muchas gracias por "visitar" mi blog. Gracias a estos comentarios como el tuyo, me dan ánimos para seguir publicando entradas sobre este tema.
    Hasta pronto y un besazo, gigi
    Guadalupe.

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